Así se ve tu restaurante por dentro.
Seis módulos, un mismo dato. Esto es lo que tendrías en pantalla cada mañana —con un ejemplo real de cada uno.
El coste real de cada plato, recalculado solo.
Defines la receta una vez. Cuando sube el precio de un ingrediente, RESTORA recalcula coste, food cost y margen —y marca el plato si se sale de tu objetivo.
- Coste por ración, no por intuición
- Se actualiza con cada albarán nuevo
- Aviso cuando un plato necesita revisión
Cada albarán, convertido en histórico.
Registras la compra y RESTORA la ordena: qué compraste, a cuánto y cómo ha evolucionado ese precio desde la primera vez.
- Histórico de precio por producto
- Variación frente a tu última compra
- Gasto por proveedor y por mes
El mismo producto, dos precios distintos.
Compara proveedores por producto, no de memoria. Precio, última compra y variación, uno al lado del otro.
- Comparativa por producto
- Quién te sube el precio y cuándo
- Fichas con histórico completo
Lo que queda, lo que se va y lo que falta.
Stock y consumo en la misma pantalla, para que veas la rotura antes de que ocurra —no cuando el cocinero te avisa.
- Stock actual y consumo semanal
- Días de cobertura estimados
- Alerta antes de la rotura
Qué plato te sostiene y cuál te está costando dinero.
Ordena la carta por margen real. Verás rápido cuál mantener, cuál rediseñar y cuál subir de precio.
- Margen real por plato, no estimado
- Cruce de ventas y coste
- Señal clara de qué revisar
El aviso que te ahorra la sorpresa de fin de mes.
RESTORA cruza compras, escandallos y consumo, y te dice lo que importa —con el número delante y la acción al lado.
- Alertas de subida de precio
- Impacto calculado en tu carta
- Sugerencia de acción concreta
Pásale RESTORA. Un mensaje y ya está.

